Mal augurio para Diablos?
Desde el Pitcher Plate
Armando Cázares
Cancun, Quintana Roo a 30/marzo/2026
Será su primer fracaso, lo sucedido en la Champions?
La contundente derrota de los escarlatas en el reciente torneo de la Champions, donde se vieron ampliamente superados por los Kane County Cougars —quienes vinieron a pegarles dos veces en su propia casa y ante su gente—, deja una pregunta en el aire: ¿será este el presagio de que no lograrán el tan anhelado tricampeonato en la Liga Mexicana de Béisbol?
Es una realidad que todas las expectativas están puestas en el equipo escarlata de la capital del país. Tras haber conseguido el bicampeonato de manera contundente en ambas ediciones, iniciaron el 2026 en la Champions… y no lucieron nada bien. De inmediato surgen las dudas: ¿falta pitcheo? ¿quiénes se fueron? ¿el manager es demasiado pasivo? ¿el equipo no está bien armado?
El “trabuco” que se suponía sería el anfitrión y defensor del título no lució como tal. Por el contrario, se vio como un equipo común, con errores defensivos, poca contundencia ofensiva y decisiones cuestionables desde el dugout. El manejo del juego fue particularmente pasivo en el duelo por el campeonato, dejando al pitcher en la loma hasta que la pizarra ya era inalcanzable.
Muchos dirán que es pretemporada, que hay que ajustar detalles… pero este torneo es oficial y se juega para ganar, más aún cuando se trata del equipo más ganador del país, con el respaldo económico y la exigencia de su afición. Lo ocurrido no puede calificarse de otra forma: fue un rotundo fracaso para los “Hijos del Averno”.
Ahora bien, no vaya siendo que esto sea el presagio de lo que viene en la temporada 2026, donde los pupilos de la organización de Alfredo Harp Helú parten nuevamente como amplios favoritos para levantar la Copa Zaachila. Pero ya lo sabemos: la pelota es redonda y viene en caja cuadrada. En el terreno de juego tendrán que demostrar que siguen siendo el equipo a vencer.
La temporada está por arrancar y los demás equipos también trabajan a marchas forzadas. Ojalá este año la competencia sea más cerrada y el espectáculo esté a la altura, porque al final, el verdadero ganador debe ser el aficionado que paga un boleto por ver béisbol de calidad.
Porque ya lo dice el dicho:
“Si ves las barbas de tu vecino rasurar… pon las tuyas a remojar. en azufre”